Una profunda conmoción embarga al municipio de Aguazul, Casanare, tras el hallazgo de los cuerpos sin vida de una pareja y sus dos hijos menores en una finca de la vereda Atalayas.

Las víctimas fueron identificadas como Rafael Estrada, de 46 años; Andrea Samacá, de 24; y sus hijos Evelyn, de 5 años, y Damián, de apenas 2. La familia, proveniente de San Luis de Palenque y Hato Corozal, se desempeñaba como encargada del predio conocido como “La Colombiana”.
Según el reporte preliminar de las autoridades, no se encontraron signos visibles de violencia ni heridas por arma. No obstante, en la habitación donde fueron encontrados los cuerpos se percibía un fuerte olor a insecticida, y uno de los cadáveres presentaba espuma en la boca, lo que hace presumir una posible intoxicación.
El descubrimiento fue hecho por un ciudadano que alertó a las autoridades. Al llegar al lugar, la Policía encontró a todos los integrantes de la familia sin signos vitales, reunidos en una sola habitación. La finca se encuentra en una zona apartada, a unos 20 minutos del casco urbano.

Vecinos del sector describieron a la familia como personas trabajadoras y respetadas en la comunidad. Las autoridades avanzan en la investigación y esperan los resultados de Medicina Legal para determinar las causas exactas de este lamentable hecho que ha generado consternación en todo el departamento.



