Lo que por años se temía, ocurrió. Pero lo más indignante no es verlo en ruinas, sino saber que su restauración había sido anunciada, planificada y hasta financiada, sin que se ejecutara una sola obra para evitar su colapso.

Desde 2022, estudios y diseños para su recuperación fueron elaborados y socializados con la comunidad en 2023. INVIAS aseguró que los recursos estaban garantizados. En 2024, la entidad confirmó que en 2025 destinaría 2.000 millones de pesos para su reconstrucción e interventoría.
Pero el puente no aguantó más espera.
Hoy, los caloteños se preguntan:
¿Por qué no se adelantaron las obras?
¿Qué pasó con el compromiso de las autoridades?
¿Qué hizo (o dejó de hacer) INVIAS?
El pueblo merece respuestas. Y de manera respetuosa exigen a la administración municipal y a INVIAS: si los recursos estaban, ¿por qué no se ejecutaron a tiempo?



