Las comunidades indígenas agrupadas como Los Nietos de Quintín Lame mantienen bloqueada la vía Panamericana en varios puntos estratégicos, aumentando la crisis social y económica en la región. A pesar de los anuncios de las autoridades regionales sobre supuestos acuerdos preliminares, la ciudad de Popayán amaneció incomunicada este martes 1 de abril.

Usuarios de la carretera reportaron la trágica muerte de una motociclista, quien colisionó contra la parte trasera de una tractomula estacionada a un costado de la vía. La víctima se sumó a la creciente preocupación de los transportadores y ciudadanos atrapados en la protesta.
«Son más de cuatro puntos de bloqueos en sectores como El Túnel y El Cairo. Las comunidades indígenas han vertido grandes cantidades de tierra sobre la carretera en medio de lo que denominan un levantamiento social. Fue falso lo que dijeron desde la gobernación sobre el paso de automotores, ni siquiera pueden pasar las ambulancias», denunció Jorge Pérez, habitante de Morales, quien no pudo llegar a Popayán por las restricciones.
Los manifestantes, conformados por integrantes de las naciones Inga, Cofán, Quillacinga, Pasto, Awa, Misak y Nasa de Cauca y Nariño, justifican su movilización en la necesidad de recuperar su identidad y territorio ancestral. «Desde el Resguardo La María, Piendamó, reafirmamos nuestra lucha contra las prácticas de despojo del Estado, grupos armados y otros actores», expresaron en un comunicado.
Mientras un grupo de manifestantes se dirige a Bogotá para hacer oír sus demandas, otros refuerzan los bloqueos en sectores como La Venta y El Cairo. Sin embargo, el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) se desligó de estas acciones. «La Guardia Indígena no participa directa ni indirectamente en estos bloqueos. Nuestras movilizaciones siempre se coordinan con las 138 autoridades tradicionales», aclararon en un comunicado.
Los bloqueos han generado graves afectaciones económicas. «Estamos cansados de perder con estos cierres. Si la gente no puede transitar, no viene a consumir, y nosotros no podemos pagar salarios», lamentó Sandra Liliana Paz, dueña de un restaurante en las afueras de Popayán.
Las autoridades insisten en que continúan los diálogos, pero la situación en la vía Panamericana sigue sin solución a la vista.