Las Autoridades Ancestrales Neehnwe’sx del territorio indígena de San Francisco, en el municipio de Toribío (Cauca), informaron a la opinión pública el hallazgo de una fosa común en la vereda Quinamayó, descubierto el 2 de diciembre de 2025. En el sitio fueron encontrados restos humanos, lo que activó de inmediato un proceso de verificación y acompañamiento jurídico por parte de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN) y la Autoridad del Territorio Vxuu Beh Kiwe.

El 3 de diciembre se realizó la exhumación, donde fueron recuperados los restos de una mujer adulta y dos menores de edad. De acuerdo con la revisión preliminar de prendas y características físicas, los cuerpos corresponderían a María Edilma Ul Baicue y a sus dos hijos menores, Maicol Yandel Coicue Ul y Yerson Eli Coicue Ul, quienes habían sido reportados como desaparecidos desde agosto de 2022. Los menores, según la información entregada, tenían 8 y 4 años al momento de la desaparición.
Tras la recuperación, los restos fueron embalados y trasladados al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses para confirmar plenamente la identidad de las víctimas y establecer las causas de muerte.
Las autoridades indígenas expresaron un mensaje de solidaridad a la familia Ul Baicue, profundamente afectada por este hecho de violencia, y reiteraron su compromiso con el esclarecimiento del caso y la exigencia de justicia. Además, rechazaron de manera categórica cualquier acto violento, especialmente aquellos que vulneran a mujeres y niños, e hicieron un llamado a la comunidad a mantenerse unida bajo el principio “Kiwe Thegnas somos todos”.
El pronunciamiento cerró con un mensaje enfático de defensa de la vida: “Cuenten con nosotros para la paz, nunca para la guerra”.



