La esperanza renace en Jamundí. El secuestro del menor Lyan José Hortúa Bonilla, ocurrido la semana pasada en su propia vivienda, podría llegar a su fin en las próximas horas. Así lo informó el vocero del Comité de Libertad Religiosa, al confirmar que el grupo responsable habría reconocido su error y estaría dispuesto a liberar al niño.

La noticia fue ratificada por el padre Omar Arturo López, vicario de la zona sur de la Arquidiócesis de Cali, quien aseguró que ya hubo contacto directo con los captores. Según el sacerdote, el grupo estaría a la espera de condiciones seguras para entregar al menor a una comisión de mediadores.
En medio del dolor por la ausencia de Lyan, la familia vivió una jornada del Día de la Madre marcada por la tristeza y la incertidumbre. Sin embargo, las señales de un posible desenlace positivo han renovado el clamor ciudadano.
Como muestra de solidaridad y exigencia de justicia, Jamundí se prepara para una gran marcha en apoyo a Lyan y en rechazo a los recientes hechos de violencia contra niños y niñas en el país.



