Las comunidades campesinas de los municipios de Corinto y Padilla, en el norte del departamento del Cauca, han expresado su profunda preocupación ante los recientes hurtos de vehículos, materiales y equipos pertenecientes al personal contratista de la Compañía de Energía del Occidente (CEO).

Según denuncias de la comunidad, estos actos han sido perpetrados por hombres armados, afectando gravemente la prestación del servicio eléctrico en la región y poniendo en riesgo la seguridad e integridad del personal de CEO.
Ante esta situación, las comunidades han exigido a las disidencias de las FARC la inmediata devolución de los bienes sustraídos, argumentando que estos hechos generan un impacto negativo para toda la población. En respuesta a los incidentes, CEO ha suspendido temporalmente sus actividades técnicas y comerciales en la zona, a la espera de condiciones de seguridad adecuadas para su personal y contratistas.
La empresa ha reiterado su disposición para participar en espacios de diálogo con las autoridades municipales y las comunidades con el fin de establecer garantías de seguridad y recuperar los bienes sustraídos.



