Incauca culminó un proceso de fortalecimiento que permitió a 180 pequeños productores de café y cacao de los municipios de Miranda, Corinto y Padilla desarrollar las capacidades técnicas, organizacionales, financieras y comerciales necesarias para continuar impulsando sus negocios de manera autónoma. El programa deja instalado un modelo de autogestión que seguirá generando oportunidades para las comunidades una vez finalizado el acompañamiento.

Durante dos años, el proceso benefició a 90 productores de cacao y 90 caficultores pertenecientes a las asociaciones AROMO y Grano de Oro, mediante asistencia técnica, formación en Buenas Prácticas Agrícolas, educación financiera, fortalecimiento organizacional, acceso a mecanismos de financiación y acompañamiento para mejorar su capacidad comercial.
Los resultados evidencian avances concretos. En la cadena de cacao, la implementación de mejores prácticas agrícolas permitió incrementar la producción en 3,35 toneladas frente al promedio registrado en 2023. En café, la productividad aumentó cerca de 10% y las mejoras en los procesos de beneficio y calidad permitieron a los productores obtener sobreprecios de hasta $14.000 por arroba, generando mayores ingresos para sus familias.
Uno de los principales logros del proceso fue la consolidación de un modelo de autogestión comunitaria. A través de fondos rotatorios administrados por los propios productores, las asociaciones cuentan hoy con mecanismos para facilitar el acceso a recursos destinados a la compra de herramientas, sistemas de riego e insumos productivos. A junio de 2026, estos fondos registraban niveles de recuperación del 42% en AROMO, 40% en Grano de Oro y 10% en la cadena de cacao, reflejando la apropiación y sostenibilidad del modelo.
«Con frecuencia medimos el éxito de un proyecto por la inversión realizada, el número de actividades ejecutadas o las metas alcanzadas, pero el verdadero éxito se mide cuando el proyecto termina. Las capacidades, el liderazgo, la confianza y la organización comunitaria son las que permiten que la transformación continúe, porque el impacto real comienza cuando las comunidades cuentan con más herramientas para seguir construyendo y desarrollando su propósito», afirmó Angélica Quiroga, gerente de Sostenibilidad y Gestión Estratégica de Incauca.
El proyecto también permitió fortalecer la infraestructura de transformación de café y cacao, promover el uso de bioinsumos y lograr que el 80% de los productores adoptaran Buenas Prácticas Agrícolas, contribuyendo a una producción más eficiente, competitiva y sostenible.
«Este proceso marca el comienzo de un futuro con más oportunidades para nuestras familias y para el norte del Cauca. Hoy sabemos producir mejor, administrar nuestros recursos y trabajar unidos como asociación. Ese es el legado más valioso que nos deja este acompañamiento y una muestra de que, cuando una empresa como Incauca le apuesta al desarrollo de su territorio, las comunidades adquirimos las herramientas para seguir creciendo por nosotros mismos», aseguró Bihani Ibito, productor de café.
El proyecto fue desarrollado por Incauca en alianza con CODESPA y en articulación con la Fundación Ayuda en Acción, ASOCAÑA, el SENA y la Fundación WWB Colombia, bajo un modelo de articulación que integró capacidades técnicas, organizacionales, financieras, comerciales y sociales para fortalecer las cadenas de valor del café y el cacao en el norte del Cauca.
Para Juliana González, coordinadora de proyectos en CODESPA Colombia, el principal valor del proyecto radica en la sostenibilidad del modelo construido: «Uno de los mayores logros de este proceso fue demostrar que el desarrollo rural sostenible se construye fortaleciendo capacidades, no generando dependencia. Hoy las asociaciones cuentan con herramientas para gestionar sus recursos, tomar decisiones y continuar creciendo de manera autónoma. La articulación entre Incauca, las organizaciones sociales y las comunidades permitió consolidar un modelo que puede replicarse en otros territorios del país porque integra el fortalecimiento productivo, organizacional, financiero y comercial de los productores», concluyó la aliada.



